¿Cómo Emprender?

#1803. ¿Cómo Emprender?

¿Cómo Emprender?

Hay muchos tipos de empresas y lo adecuado, antes de comenzar una actividad emprendedora, sería el analizar el sentido de cada uno de ellos. Sin embargo, si somos muy exhaustivos y tratamos de comprender todos y cada uno de los tipos, puede que al final, no emprendamos es lo que se conoce como parálisis por análisis.

Los factores a tener en cuenta, a la hora de conseguir el tipo adecuado puede ser el tipo de negocio, la inversión a realizar, el riego del mismo, el tener o no trabajadores, etc.

Por tanto, voy a comenzar por analizar de manera sucinta la manera más sencilla y habitual de emprender: el autónomo. No quiere decir esto, que si tienes pensando emprender lo hagas de esta manera. Te aconsejo que antes de hacerlo, te pongas en mano de un profesional que te ayude a elegir la forma que mejor se adapta a tus necesidades.

Ten en cuenta así mismo, que dicha forma, puede ir cambiando con el tiempo, la nueva legislación, el crecimiento de tu empresa, tu forma de ver la misma o de enfocar tu vida, etc.

EL ARTE DE SER AUTÓNOMO, empresario individual o “freelance” (que se dice ahora).

El empresario individual es una persona física que realiza una actividad económica en nombre propio. Lo primero que has de saber es lo siguiente:

La responsabilidad del empresario es ilimitada y responde a las deudas contraídas con todo su patrimonio presente y futuro.

Repito: LA RESPONSABILIDAD DEL EMPRESARIO ES ILIMITADA Y RESPONDE A LAS DEUDAS CONTRAÍDAS CON TODO SU PATRIMONIO PRESENTE Y FUTURO.

Ojo, lee el párrafo anterior, QUINCE O VEINTE VECES, hasta que se te quede grabado.

Sin embargo, existen algunas fórmulas que limitan esta responsabilidad con respecto a la vivienda habitual, aunque raramente son aconsejables. Es posible que hayas oído hablar de esto, sin embargo, es algo que no funciona: si tu dices que vas a empezar una actividad, pero si que va mal no vas a pagar ¿crees qué si tú mismo no confías, alguien va a confiar en tu actividad?

 ¿Cómo Emprender?

¿Cómo Emprender?

Las características principales de esta forma jurídica de ejercer una actividad son las siguientes:

  • Iniciar la actividad no requiere de capital mínimo.
  • Se puede registrar un nombre comercial, pero el nombre oficial de la empresa será el del titular y su NIF corresponderá con su DNI.
  • Los empresarios individuales tributan a través del IRPF, en dos modalidades posibles:
    • Estimación Directa: basada en el resultado real obtenido en la actividad, conocida coloquialmente por facturación. Puede ser normal o simplificada, más adelante hablaremos de la simplificada que es la más habitual.
    • Estimación Objetiva: basada en un resultado estimado con, signos, índices y módulos (personal, superficie, metros cuadrados, etc.) conocida coloquialmente por Módulos.
  • El empresario individual como norma, está obligado a llevar libros de ingresos, gastos, facturas recibidas, facturas emitidas y bienes de inversión. No obstante, si está en Estimación Directa Normal, estará obligado a llevar contabilidad como si fuera una sociedad, excepto que estuviéramos ante profesionales (mismos libros que los indicados al principio más provisión de fondos y suplidos) o actividades no mercantiles y las agrícolas, ganaderas o de artesanía (siempre que en este último caso las ventas de los objetos construidos o fabricados por los artesanos se realice por éstos en sus talleres.)

 

¿Cómo se distribuyen los resultados?

En el caso de un empresario individual, el retorno es automático y permanente ya que la empresa y la persona se confunden legalmente en uno solo. La forma de pagar sus impuestos está basa en lo que gana la empresa, se lo lleve a casa o se quede en la empresa.

No hay muchas alternativas a estudiar en este caso, y habrá que valorar métodos de retorno menos dinerarios y más basados ​​en las utilidades que pueda generar el hecho de ser empresario a la hora de hacer inversiones, como vehículos o equipos informáticos, siempre teniendo en cuenta la normativa de deducciones fiscales vigentes.

¿Qué obligaciones tiene?

El empresario individual tiene como principales obligaciones las siguientes:

  • Libros registro tal y como hemos detallado antes. Dichos libros se pueden llevar en formato electrónico. En el caso de Estimación Directa Normal de actividades mercantiles, es obligatoria la legalización de los libros en el Registro Mercantil como si fuera una sociedad.
  • Impuestos:
    • IVA: si la actividad que desarrolla está sujeta al mismo, deberá presentar liquidaciones de IVA trimestrales (Modelo 303) y un resumen anual (Modelo 390). Raramente estará obligado a estar en el S.I.I. (ver: http://www.agenciatributaria.es/AEAT.internet/Inicio/La_Agencia_Tributaria/Campanas/Suministro_Inmediato_de_Informacion_en_el_IVA__SII_/Suministro_Inmediato_de_Informacion_en_el_IVA__SII_.shtml) excepto que se hayan acogido de manera voluntaria. También es posible que si estamos ante pequeño comercio, esté sujeto a Recargo de Equivalencia, esto es, pague un recargo sobre e I.V.A. y no haga declaraciones. (Recargos: 21 % + 5,2 %, 10 % + 1,4%, 4% + 0,5 % y el Tabaco 0,75%).
    • IRPF: en función de si la actividad desarrollada deberá declarar trimestralmente el resultado acumulado a final de cada trimestre (Modelo 130 en Estimación Directa o Modelo 131 en Estimación Objetiva).
    • Retención de IRPF: en caso de ejercer una actividad clasificada como profesional, soportará en sus facturas una retención del 15% de la base imponible, que en los primeros tres años de actividad podrá ser del 7%.

#1802. ¿ME PUEDO DEDUCIR POR LOS REGALOS Y CESTAS DE NAVIDAD?

¿Me puedo deducir por los regalos y cestas de Navidad?

“…ya llegó la Navidad. La nieve cubre los parques…” que decía Melendi y con ella las cestas o regalos con las que las empresas obsequian a sus trabajadores o clientes.

 Y de la mano de esas cestas o esos regalos, las dudas con que nos encontramos con respecto a si son o no deducibles y en qué medida: ¿qué pasa con el I.V.A.? ¿tengo una Sociedad, me lo deduzco en la misma? ¿soy autónomo y me lo deduzco en el I.R.P.F.? Intentaremos arrojar luz al respecto.  

 

La deducción de las cestas de Navidad y regalos en el I.V.A.

 

Siento decirte que tengo malas noticias, la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido, dice claramente que en su artículo 96 lo siguiente:

 

“Artículo 96 Exclusiones y restricciones del derecho a deducir

Uno. No podrán ser objeto de deducción, en ninguna proporción, las cuotas soportadas como consecuencia de la adquisición, incluso por autoconsumo, importación, arrendamiento, transformación, reparación, mantenimiento o utilización de los bienes y servicios que se indican a continuación y de los bienes y servicios accesorios o complementarios a los mismos:

  1. a) Las muestras gratuitas y los objetos publicitarios de escaso valor…
  2. b) Los bienes destinados exclusivamente a ser objeto de entrega o cesión de uso, directamente o mediante transformación, a título oneroso, que, en un momento posterior a su adquisición, se destinasen a atenciones a clientes, asalariados o terceras personas.”

 

Definiéndose así mismo que para que para que un regalo publicitario sea deducible a efectos de este impuesto, debe de llevar de forma visible e indeleble el nombre o el logo de la empresa. Así mismo el importe máximo de dichos regalos a una misma persona, no puede superar los 200 Euros

 

La deducción de las cestas de Navidad y regalos en el Impuesto de Sociedades y en el I.R.P.F.

 

El artículo 15 de la Ley del Impuesto de Sociedades indica que no considera como donativos y liberalidades (gastos estos no deducibles) a los siguientes:

“e) los gastos por atenciones a clientes o proveedores ni los que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa ni los realizados para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios, ni los que se hallen correlacionados con los ingresos.

 

No obstante, los gastos por atenciones a clientes o proveedores serán deducibles con el límite del 1 por ciento del importe neto de la cifra de negocios del período impositivo.”

 

Por tanto, aquí la cuestión está en el que “formen parte de los usos y costumbres de la empresa”, para ello en caso de controversia, tendremos que demostrar que estamos ante algo que ocurre todos los años y que no es algo esporádico o en su defecto, que venga recogido en alguna norma interna, convenio colectivo, etc.

 

Es posible que, en tu empresa, hasta ahora no hubiera esta costumbre y tu quieras implantarla ¿qué ocurre? pues bien en estos casos, se considera que le primer año, como no existe costumbre, no es un gasto deducible, pero si los siguientes.

 

Es aconsejable para poder acreditar este punto, el guardar las facturas del años o años interiores, en que dicha costumbre se llevó a cabo.

 

Hemos de tener en cuenta, en estos casos (con independencia de que estemos hablando de autónomos o de sociedades), que para que estos gastos sean deducibles (lo mismo sean regalos o cestas de navidad), han de cumplir con la misma normativa que el resto de gastos fiscales deducibles (registro contable, devengo, justificante documental y guardar correlación con los ingresos).

 

No obstante, tal y como hemos dicho, en el caso de los regalos, han de llevar el nombre o el logo de la empresa, con lo que yo aconsejaría que dicha cuestión quedara reflejada en la factura del gasto, o en su defecto guardar una muestra o foto del mismo para evitar problemas con la Agencia Tributaria.

 

Tributación en el I.R.P.F. por parte de los trabajadores de los regalos o cestas de Navidad.

 

Es bastante común que esto pase desapercibido, pero en igual manera que los gastos son deducibles para la empresa, son considerados como un rendimiento de trabajo para el trabajador y por tanto ha de tributar por ellos.

 

Concretamente se consideran una retribución en especie, descontando al trabajador en su nómina el importe del pago a cuenta de la misma (retención) y cotizando por ello.

 

Ojo los importes a los que nos referimos son el importe completo de la cesta o el regalo, si se entregan de manera gratuita o la diferencia con respecto al precio de mercado.

 

#1801. ¿QUÉ ME PUEDO DEDUCIR?

¿QUÉ GASTOS ME PUEDO DEDUCIR?

Soy una empresa, un autónomo o un profesional he adquirido bienes o servicios y tengo dudas con respecto a la deducción de dichos gastos o  incluso si fuera una inversión.

Partiré de la base de que estamos ante una empresa, profesional o autónomo que está en el Régimen General del I.V.A. por tanto, OJO en el caso de que esté en algunos de los regímenes especiales del I.V.A. se han de tener en cuenta las particularidades del régimen en el que esté.

Dicho esto, creo que es evidente que debemos partir de la premisa de que para que el gasto o inversión sea deducible, debe reunir una serie de requisitos que voy a tratar de enumerar:

A.- Debe ser un hecho real. Creo que es evidente y todos conocemos, que para que un gasto sea deducible el mismo, debe corresponder con un hecho económico real y que se haya realizado. No podemos están ante una operación simulada.

B.-  Deben tener correlación con los ingresos. Dicho de otra forma, el gasto se debe realizar dentro de la actividad en sí y con el objetivo de obtener los ingresos propios de la actividad. En caso contrario dicho gasto no sería deducible. Aún así, también podría no ser considerado deducible, en el caso de dicho gasto pudiere ser una liberalidad -por ejemplo, invito a un cliente con el afán de obtener ingresos a una mariscada o le regalo el último Modelo de iPhone, aunque el gasto de dicha mariscada o del iPhone, esté dentro de la actividad y sea con el objetivo de obtener ingresos, no es un gasto deducible.

C.-  Como norma, deben imputar en el período impositivo del devengo. Este principio permite la excepción de que se puedan imputar tanto los gastos como los ingresos en un período distinto al del devengo, siempre y cuando “de ello no se derive una tributación inferior a la que hubiere correspondido si se hubiera imputado en el período de su devengo”. Por explicarlo de otra forma y a grandes rasgos, los gastos lo podremos contabilizar y por tanto deducir en un período positivo posterior al del devengo y los ingreso en un período impositivo anterior al del devengo.

D.- Contabilización. El gasto debe ser contabilizado y para ello debe de hacerse la oportuna anotación en los libros registro en el caso de un profesional o autónomo o la oportuna imputación en la cuenta de pérdidas y ganancias o de reservas si fuera el caso. Si estuviéramos ante una inversión, deberemos estar ante lo dispuesto en la normativa en materia de amortización y la imputación de la misma.

Gastos deducibles

Gastos deducibles

E.- Justificación.  Dicho gasto o inversión, debe poder justificarse mediante la oportuna factura que me haya entregada la empresa, el profesional o autónomo al que se lo haya adquirido. Dicha factura debe cumplir con los requisitos que recoge el Real Decreto 1619/2012 de 30 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación, conocido como el Reglamento de facturación.

Dichos requisitos son los siguientes:

E.1.- La factura tiene que ir numerada y dicha numeración ha de ser ha de ser correlativa.

E.2.- Debe indicarse la fecha de emisión de la factura. Teniendo que indicarse la fecha en que se prestaron los servicios que se facturan si dicha fecha fue distinta de la de la emisión.

E.3.- Tiene que incluso los datos completos tanto del emisor como del receptor. Dichos datos son los siguientes: nombre o razón social, dirección y NIF o CIF.

E.4.- Debe incluir una descripción de los productos o servicios facturados con el importe de cada uno de ellos. Dicho importe se indicará de manera previa a la aplicación del I.V.A.

E.5.- Se debe incluir la suma total de los productos o servicios facturados de manera previa a la aplicación del I.V.A. que se conoce como Base Imponible. Si tuviera varios tipos de I.V.A. deberá aparecer separada la Base Imponible de cada tipo de I.V.A.

E.6.-  El tipo de I.V.A. a aplicar. Como norma en el año en curso dichos tipos serán del 21% del 10% o del 4%. Aunque dichos tipos podrían variar en función de la actividad y de la forma de tributación del receptor de la factura.

E.7.- Si la factura llevara retención de I.R.P.F. -por ejemplo, arrendamientos o profesionales- la base sobre la que se aplicara dicho I.R.P.F. y también en este caso el tipo de I.R.P.F. a aplicar.

E.8.- La Cuota de I.V.A. a aplicar y la cuota de I.R.P.F. si estuviéramos ante lo indicado en el párrafo anterior.

E.9.- El total de la factura.

E.10.- Si dicha factura recogiera alguna excepción -por ejemplo, inversión del sujeto pasivo- se deberá indicar en la misma.

 

 

La nueva Ley de Reformas de los Autónomos.

La nueva Ley de Reformas de los Autónomos

Con fecha del pasado 25 de octubre de 2017, salió publicada en el B.O.E. la nueva Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo.

Esta norma intenta cambiar determinados aspectos de los trabajadores autónomos en materia de Cotización, Protección Social, I.R.P.F., conciliación de la vida familiar y laboral y Seguridad Social.

 

 Trataremos de resumir las principales novedades, que entrar en vigor en su gran mayoría, con efectos del 1 de enero de 2.018.

 

Autónomos

  • Recargos por ingresos fuera de plazo: En el caso de que el Autónomo, pague a la Seguridad Social fuera de plazo, pero en el mes inmediatamente siguiente al que le correspondiere, el recargo será del 10 % en lugar del 20% actual.
  • Cambios de base de cotización: El trabajador autónomo podrá cambiar de base de cotización hasta cuatro veces al año, en lugar de las dos actuales. Los cambios se podrán realizar hasta el último día de cada trimestre natural, entrando en vigor con efectos del primer día del trimestre siguiente. Esto es:
  • a) 1 de abril, para solicitudes entre el 1 de enero y el 31 de marzo.
  • b) 1 de julio, para solicitudes entre el 1 de abril y el 30 de junio.
  • c) 1 de octubre, para solicitudes entre el 1 de julio y el 30 de septiembre.
  • d) 1 de enero del año siguiente, para solicitudes entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre.
  • Posibilidad de Afiliación, (tanto para altas como para bajas) el día en que se inicie la actividad o cese la actividad. Se permitirá el realizar hasta tres altas y/o bajas dentro de cada año natural, con efectos desde el día en que realicen, cotizando solo por los días que realmente ha estado de alta en ese mes. Es importante aquí, el recordar que le Autónomo, ha de estar de alta siempre que realice actividad. Esto es, no vale darse de alta el día 28 de un mes para pagar dos días y estar de alta todo el mes.
  •  Nueva tarifa plana para los nuevos autónomos: Los autónomos, que no hubieran estado de alta en los DOS años inmediatamente anteriores (hasta ahora eran CINCO años), a contar desde la fecha de efectos del alta, tendrán:
  • Un pago por contingencias comunes, incluida la incapacidad temporal, por una cuantía de 50 euros mensuales durante los primeros DOCE meses inmediatamente siguientes al alta (hasta ahora eran SEIS meses), siempre que coticen por base mínima. Si optan por una cotización superior a la mínima, tendrán derecho durante esos primeros DOCE meses inmediatamente siguientes al alta, una reducción del 80 por ciento sobre la cuota por contingencias comunes, incluida la incapacidad temporal.

Transcurridos esos DOCE meses, tendrán derecho durante otros DOCE meses más, a las siguientes reducciones y bonificaciones:

  • 50 por ciento de la cuota de contingencias comunes durante SEIS meses.
  • 30 por ciento de la cuota de contingencias comunes durante los SEIS meses siguientes.
  • Además, si el autónomo tiene reconocida una discapacidad o es víctimas de violencia domésticas o terrorismo, tendrá derecho a una reducción del 50% durante 48 meses.
  • En el caso de autónomos menores de 30 años, o mujeres menores de 35, tendrán derecho a una bonificación del 30 por ciento de la cuota por contingencias comunes, en los DOCE meses siguientes, hasta un máximo de TREINTA Y SEIS meses.

 

  • Bonificación del 100 % de la cuota de autónomos, en caso de descanso por maternidad, paternidad, adopción, guarda, acogimiento o riesgo durante el embarazo o la lactancia natural. Se amplía la edad del menor para que pueda darse este derecho a los 12 años.

 

  • Nueva tarifa plana para las autónomas que se reincorporen al trabajo tras el cese de la actividad por maternidad, adopción, guarda, acogimiento y tutela: Aquellas autónomas que se reincorporen en alguno de estos supuestos a la actividad, dentro de los dos años siguientes a su cese, tendrán derecho a un pago por contingencias comunes incluida la incapacidad temporal del 50 euros mensuales, si a optan por base mínima o una bonificación del 80% sobre la cuota por contingencias comunes, en caso de optar por una base superior. OJO esta medida entró en vigor el 26 de octubre de 2.017.

 

  • Nuevas deducciones en el I.R.P.F.: El autónomo podrá deducirse los gastos de suministros de su vivienda parcialmente afecta a la actividad económica (típico ejemplo de autónomo que use un despacho en su casa o el garaje), como el agua, electricidad, gas, teléfono, ADSL o fibra, aplicando un porcentaje 30 % a la proporción entre los metros cuadrados de la casa que use a su actividad respecto de la superficie total de la vivienda, salvo que se pueda demostrar que estamos ante un porcentaje superior o inferior.

 

Así mismo, lo autónomos podrá deducirse por  los gastos de manutención que se produzca durante su  actividad económica, con el requisito de que dicho gasto se produzca en un establecimiento de hostelería o restauración, estén reflejados en factura y el pago no sea en efectivo. El límite queda fijado en 26,67 € si es en España y 48,08 € si es en el extranjero. En el caso de pernocta los importes se han de doblar (53.34 € en España y 96,16 en el extranjero).

 

Además de estas medidas, hay algunas más, en materia de contratación de familiares, bases reguladoras en casos de paternidad o maternidad, compatibilidad entre la pensión y el alta como autónomos, accidentes in itinere, formación en prevención de riesgos,  quedando para más adelante una posible cotización como autónomo a tiempo parcial.

 

 

¿SE PUEDE PACTAR UN DESPIDO CON UN TRABAJADOR PARA QUE COBRE EL PARO?

¿SE PUEDE PACTAR UN DESPIDO CON UN TRABAJADOR PARA QUE COBRE EL PARO?

En ocasiones en una empresa, hay un trabajador que puede que no esté rindiendo de manera adecuada, que puede que esté pasando una mala época o simplemente que se quiera marchar por la razón que sea. En esas ocasiones es bastante habitual, que la empresa y el trabajador se planteen el simular un despido para que el trabajador perciba el desempleo.

¿Se puede hacer? ¿Es aconsejable?

La respuesta a ambas preguntas es tan evidente como negativa: No se puede hacer y no es aconsejable.

La razón es obvia, estaríamos ante un fraude que puede considerarse un delito penal que se castiga con una pena de entre seis meses y tres años de prisión (si, has leído bien prisión).

Con ser grave lo anterior, la cosa no termina ahí. Si la Inspección de Trabajo detectara dicho fraude, la sanción que conlleva va desde los tres mil euros hasta los más de noventa mil.

Y claro, el trabajador habrá de devolver, las cantidades indebidamente percibidas con intereses, amén de la prohibición de cobrar otra prestación de desempleo o ayuda en un período de un año.

Una vez visto el tema desde el punto de vista laboral, me gustaría centrarme en el punto de vista fiscal.

En esas simulaciones que dicen que se hacen -son como los billetes de 500 Euros, todo el mundo sabe que existen, pero nadie las ha visto- se suelen pactar indemnizaciones que el trabajador no percibe, o que percibe en una especie de “meto-saco” en la cuenta de la empresa (se le da un talón, lo cobra y entrega el dinero al empresario).

DESPIDO

Vayamos primero a dar un pequeño repaso a lo que indica la normativa en materia de tributación de indemnizaciones.

Si una empresa despide a un trabajador, su indemnización estará exenta siempre y cuando se le abone la cuantía prevista en la ley, con un máximo de 180.000 euros. Esto es el máximo exento estará limitado o bien por esos 180.000 euros o porque en el caso de un despido improcedente en 33 días por año trabajado a partir de febrero de 2.012 y 45 días por año trabajado en los años anteriores a febrero de 2.012.

Por tanto, si el trabajador percibiera otra indemnización pactada con la empresa, vía contrato de trabajo, convenio, etc. Sería una indemnización sujeta a tributación.

Por tanto, tenemos aquí un problema inicial que entorpece esta cuestión, si hablamos de un importe a percibir, este estaría sujeto a retención en estos casos.

Pero volvamos al caso que indicábamos antes, esos supuestos pactos. Una empresa “simula” un despido, con una indemnización. Lo primero que miraría la Agencia Tributaria es la apariencia de normalidad del mismo. Esto es, si han despedido a Pepe que lleva 10 años trabajando de manera improcedente y no se le ha pagado la máxima indemnización posible (esto es 33/45 días por año de trabajo), es difícilmente creíble. ¿Por qué se va a conforma Pepe con 15 días por año, cuando puede conseguir 33/45?

Por lo que aquí, en mi humilde opinión, tendríamos por un lado, una indemnización por la que el trabajador debería tributar (no estaría exenta, puesto que la empresa se la da porque quiere, no porque sea un despido improcedente).

Pero incluso llegado el caso, la propia Agencia Tributaria bien podría considerar que dicha indemnización es realmente una liberalidad por parte de la empresa y por tanto no ser deducible en el Impuesto de Sociedades. Recordemos aquí lo que dice el Artículo 15 del Impuesto de Sociedades Ley 27/2014, de 27 de noviembre, cuando habla de “Gastos no deducibles. No tendrán la consideración de gastos fiscalmente deducibles: e) Los donativos y liberalidades.”

Por tanto, partiendo del consejo de que nunca bajo ningún concepto, sea empresa o trabajador, caiga en la tentación de hacer un cambalache similar, si que me permitiría aconsejar al menos dos cosas:

  1. Un despido siempre es un despido y además de ser un despido ha de parecer un despido. Vamos que es como la mujer del César, por tanto, debe tener su carta perfectamente elaborada, justificada, su indemnización pagada y llegado el caso al menos su conciliación previa.
  2. Si un despido improcedente fija una indemnización máxima de 15.000 Euros, se han de pagar esos 15.000 Euros, con la única excepción de que estemos ante un despido por causas objetivas y en la negociación (yo iría al menos a Conciliación), se mejorara ese despido por causas objetivas y se quedara en una cantidad intermedia entre ambos.

Puede ver esto resumido en nuestro canal de Youtube: